Messi duerme en la panadería

¡Su mellizo!

Famaillá. En un lunes gris, un hombre lleva a cuestas la escultura que el mundo confundió (y aún confunde) con el crack. "Esta es la historia verdadera", dice y en un video se ve cuando la posa sobre el pilar que se hizo famosa por fea.




Con telarañas y un tajo en el cuello, en un rincón del depósito de la panadería El Cabildo, en el Paseo Temático de Famaillá, descansa la escultura tucumana que el mundo confundió con Lionel Messi.

-Se está portando mal últimamente, está castigado, dice el panadero Carlos Mario Abregú, un hombre de cabello canoso a los costados de la cabeza.


Fue él quien posó la escultura, hace dos años, sobre un pilar blanco al ingreso de su negocio, al costado de la figura de un oso que tiene perforado un círculo, donde los visitantes ponen la cabeza y se sacan una foto.

Y luego, un día, alguien fotografió la escultura del futbolista, la subió a Twitter y la leyenda del Messi de Famaillá llegó a los diarios del mundo presentada como la peor estatua que se haya hecho del crack.

“L’insulte faite à Messi” (El insulto a Messi) tituló el diario francés Sports.  “¡Que no la vea!: presentan la estatua más fea del mundo de Messi”, fue la publicación del portal ruso RT y diario de España Marca escribió: “La estatua más surrealista de Messi”.


-Pero no es Messi. Es un niño que hicieron chiquitos con síndrome de Down, de acá de Famaillá, para un desfile. Lo que dijeron los diarios fue para hacer quedar mal a nuestros líderes que son los Mellizos Orellana, como si ellos lo hubieran hecho una burla a Messi. Esta es la historia verdadera, cuenta el panadero.

Y ahora, en el 10 Encuentro Nacional de Mellizos, cuando por la peatonal pasean cientos de curiosos con memoria, le preguntan a Carlos dónde está Messi. Y carlos bromea. Dice que si aparece un fernet, Messi aparece rápido. Y el hombre se va. 

Unos segundos después por la puertita del costado de la panadería Carlos sale cargando la estatua. La gente que lo ve aplaude. Y canta: “Messiii, Messiii”. Carlos lo posa sobre su pilar. Luego se agacha y recoge un ladrillo del piso. Lo ubica debajo de la pelota, para que quede firme.



-No se parece en nada, es horrible, dice un jovencito que pasa por ahí.

-Por lo menos le hubieran limpiado la telaraña, le comenta una señora a su pareja.

-No es Messi- repite el panadero- No es Messi. Pero una mamá, lo mismo, ubica a sus mellicitos para la foto. 

 



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