Dudas y certezas sobre la muerte de Facundo, un caso que divide a Tucumán

HECHOS V/S POSVERDAD

Dos relatos marcados se apoderan de la opinión pública: gatillo fácil y el abatimiento de un delincuente en potencia. ¿Cuáles son las certezas que se conocen hasta ahora? Este martes la Fiscalía a cargo de la investigación brindará información oficial.




Facundo Ferreira tenía 12 años. Murió en una –todavía- dudosa situación en la esquina de avenida Avellaneda y pasaje Río de Janeiro, en la capital, la madrugada del jueves 8 de marzo. La causa de la muerte fue un tiro efectuado por la Policía, que ingresó por la nuca y salió por la frente.

El caso divide a Tucumán y al país en dos bandos marcados: por un lado están quienes aseguran que se trata de un caso de gatillo fácil y, por otro, quienes aprueban el accionar de la Policía al asegurar que se trató de un hecho delictivo correctamente repelido.

Los hechos que se conocen hasta ahora fueron aportados por la Policía y por el menor que acompañaba a Facundo la noche de la tragedia, el menor de 14 años identificado por sus iniciales J. A. La investigación quedó en manos de la fiscal Adriana Giannoni, quien este martes brindará una conferencia de prensa para aportar certezas a una causa repleta de incógnitas.


¿Cómo murió Facundo?
Se manejan al menos tres hipótesis sobre el desenlace fatal de Facundo Ferreira. La primera versión describe una persecución policial y un tiroteo, la segunda un accidente por bala perdida y la tercera un caso de gatillo fácil.

- Versión oficial

Alrededor de la 1:30 de la madrugada del 8 de marzo, dos motoristas del 911 dieron voz de alto a tres motos en avenida Brígido Terán. En los vehículos circulaban seis jóvenes que, ante la advertencia de los oficiales, escaparon en contramano por avenida Benjamín Aráoz primera cuadra (continuación de 24 de Septiembre) hacia la zona de El Bajo. Al llegar a la vieja terminal, comenzó un intercambio de disparos entre los jóvenes y los policías. Los uniformados repelieron el ataque primero con balas de goma.

La persecución continuó por avenida Avellaneda, hacia el norte. Unos metros antes de llegar al pasaje Río de Janeiro, uno de los policías procedió a disparar con su arma reglamentaria 9 milímetros, ya que había agotado su munición de goma. Dos menores cayeron heridos de bala de una de las motos. Eran Facundo Ferreira y el conductor, identificado por sus iniciales J. A. por cuestiones legales al no ser mayor de edad.





Según el informe policial, Facundo es trasladado con vida hasta el Hospital Padilla, donde luego falleció.

- Versión del menor que acompañaba a Facundo

J. A contó a la fiscal Adriana Giannoni que habían asistido a las picadas que se realizan habitualmente en el Parque 9 de Julio la noche de la tragedia y que luego fueron hasta una estación de servicio de la zona a cargar nafta. Al retirarse del lugar, vieron pasar tres motos -con dos personas a bordo de cada una- escapando de dos motoristas del 911. Quedaron en medio de un tiroteo en el que Facundo recibió el impacto mortal en la nuca.

“Íbamos doblando cuando pasaron tres en motos tipo Honda CG 150 y dos policías en moto con armas en la mano y empezaron hacerse tiros a la distancia que íbamos nosotros. Doblamos y nos agachamos. Cuando yo aceleré mi amiguito cayó al piso”, contó el menor a diario La Gaceta.

- Versión de los familiares

Para los familiares de Facundo Ferreira, la muerte del joven responde a un caso de gatillo fácil. Aseguran que fue ejecutado por la Policía, por la espalda y a menos de un metro de distancia. Esta versión fue brindada por Rita Ferreira, una de sus tías.

"Un taxista nos contó que uno de los oficiales le disparó a menos de un metro de distancia. Le pegó un tiro sin piedad", explicó Rita.

También criticaron el accionar policial posterior a la tragedia. Acusan a la Policía y a la Justicia de adulterar pruebas. “La prueba que hicieron para saber si disparó (dermotest) primero dio negativo, y cuando le hicieron de vuelta dio positivo”, dijo Malvina, una de las tías del joven abatido.


¿Estaban armados Facundo y su amigo?

Según el dermotest (prueba para determinar la presencia de pólvora en la piel) realizado al cuerpo de Facundo y a su amigo J. A., estaban armados. La prueba fue realizada por la misma Policía.
Familiares de la víctima pusieron en duda el resultado de la prueba, ya que aseguran que en una primera instancia había dado negativa.

En el parte policial se indica el secuestro de dos armas 22 milímetros, que pertenecerían a los jóvenes. Sin embargo, según una de las tías de Facundo, la fiscal detalló que sólo secuestraron un arma del calibre mencionado.


¿Había cámaras de seguridad?

Existen en la zona al menos dos cámaras de seguridad que podrían ayudar a esclarecer el trágico hecho, y que están ubicadas justamente donde según la Policía comenzó la persecución. Los dispositivos se encuentran en las intersecciones de avenida Benjamín Aráoz con avenida Brígido Terán y con Soldati.
Las imágenes registradas serán claves para determinar el accionar de la Policía y la actuación que tuvieron Facundo Ferreira y J. A. en el hecho.




Por estas horas, previo a la conferencia de prensa que brindará la fiscal a cargo de la investigación, las redes sociales son un campo minado de versiones sobre la vida que llevaba Facundo Ferreira antes del trágico episodio. El caso dividió a la sociedad tucumana y la sumergió en un fenómeno conocido como la posverdad, una distorsión deliberada de la realidad que tiene como fin modelar la opinión pública según determinados intereses o ideologías.

La difusión de una serie de fotos en grupos y páginas de Facebook pretenden relacionar al menor abatido con el mundo delictivo. No hay certeza de que las imágenes compartidas correspondan efectivamente a la víctima. No obstante, su relación con J. A., quien estuvo involucrado en el asesinato del policía Leandro Matías Meyer (26) en noviembre de 2016, es uno de los principales fundamentos que esgrimen desde el sector que aprueba el accionar de la Policía.



Por otro lado, familiares del menor aseguran a los medios que Facundo no tenía relación con el bajo mundo. A través de una carta publicada en La Garganta Poderosa, su abuela Mercedes del Valle Ferreira lo describió como un joven aplicado que soñaba con ser futbolista para comprarles una casa a sus padres. Esto es reflejado por medios independientes y militantes de todo el país, que descreen de la versión oficial y califican la causa como una más del gatillo fácil.


Top