¿Por qué regalar plantas en vez de flores en San Valentín?

Enamorados

La viverista Nélida del Valle Juárez tiene una larga experiencia asesorando a clientes que buscan un regalo que perdure en tiempo…como el amor.




El puesto de Nélida del Valle Juárez es un oasis verde en medio del calor que se hace sentir este mediodía en el ex Predio Ferial Norte, donde una decena de emprendedores montaron sus stands para abrir al público la “Feria del Amor”. Allí se pueden conseguir regalos artesanales, originales y con impronta tucumana para adaptar la celebración anglosajona a nuestra manera, como por ejemplo, regalando nueces confitadas en lugar de bombones de chocolate o plantas en vez de las clásicas rosas.

Bajo un gazebo con banderines de colores, lucen radiantes las macetas que Nélida preparó con mucha dedicación para vender en este evento que buscan impulsar a los emprendedores de la economía social tucumana. Desde hace cuatro años, su vivero la llena de satisfacciones y también de clientes que buscan un regalo que perdure en el tiempo…como el amor.

“Así como hay gente que le gustan las flores, también están los que buscan plantas porque es otro tipo de regalo: requiere tiempo, cuidado y cariño para que crezcan sanas”, contó la viverista haciendo un paralelismo con las parejas que hoy están de festejos.

Lo más importante es no olvidarse del riego y elegir cuidadosamente la ubicación según sean de sombra, media sombra o de sol pleno. “La vida de la planta dependerá en gran medida de estas dos cosas”, advirtió Nélida, quien recomienda a los novatos en el tema llevar cactus, crasas o suculentas que, dicho sea de paso, están disfrutando de su momento de fama.


Pero, ¿son un buen regalo los cactus o traen mala suerte, como dicen algunos?. Ante la pregunta, Nélida se remite al Feng Shui y asegura que no hay ningún problema con estos simpáticos espinosos siempre y cuando estén ubicados en el exterior: pueden ser puertas, ventanas o balcones. De esa manera, obtiene sol y rechaza la mala energía que proviene de afuera.

Sin embargo, si uno quiere que el amor llegue y se quede en el hogar, Nélida revela sus secretos y dice que hay tres plantas que no pueden faltar: lazo de amor, incienso y azuquita o flor de azúcar. Así que ya sabés: si todavía no compraste regalo, una maceta con un corazón de crochet, como las que prepara Nélida, puede ser el mejor regalo para un San Valentín que dure todo el año.  

Top