Gómez: “Soy inocente, soy una víctima igual que fue Paulina”

ETAPA DECLARATORIA

El principal imputado en la causa terminó de declarar este jueves, después de cuatro horas frente al tribunal. Negó los hechos que se le imputan y denunció una reunión irregular con el fiscal López Ávila.




Roberto Luis Gómez, acusado de ser el autor material del crimen de Paulina Lebbos, se declaró inocente. Este jueves por la mañana, desde las 9, prestó declaración sobre lo que hizo la noche y día posterior a la desaparición y asesinato de la joven.

Gómez indicó al tribunal que la noche del crimen ─el viernes 26 de marzo de 2006─ había asistido a la casa de su madre junto a su esposa e hija, ya que festejaba su cumpleaños. Según su testimonio, estuvo allí desde las 22 hasta las 6 de la mañana del día posterior. Ese sábado volvió al domicilio para pasar el día con su familia.

El imputado asegura que no supo del crimen inmediatamente, sino una vez que se lo involucró. “No he sido de mirar la tele, lo conocí cuando me han implicado”, declaró.

La querella llevada adelante por Emilio Mrad indagó sobre la actividad laboral de Gómez y de sus familiares por la existencia de un local comercial de electrónica en cercanías al domicilio de la testigo Virginia Mercado. También buscó conocer mayores detalles sobre su designación como personal transitorio en la Comuna de San Andrés, donde fue contratado en octubre de 2007 por la entonces delegada comunal Carla Martin. “Comencé a trabajar en noviembre, cuando cobré mi primer sueldo”, recordó el imputado y agregó que le entregaron un contrato de locación por tres meses para comenzar los trámites pertinentes.

La defensa, en cambio, buscó desprender a Gómez de las supuestas vinculaciones políticas que se le endilgan para la obtención del cargo comunal, que se supone un “premio” por el encubrimiento del crimen. Cabe destacar que otros tres imputados en la causa recibieron ascensos y nombramientos años después del asesinato y pese a las irregularidades cometidas contra la investigación penal posterior.

Gustavo Morales, defensor del ex secretario de Seguridad Eduardo Di Lella, fue el más incisivo en esta cuestión. Sus preguntas fueron objetadas en más de una ocasión por el representante del Ministerio Público, Carlos Sale, quien lo instó a enderezar el interrogatorio en función del objeto del juicio. Morales explicó que sus preguntas buscaban determinar si el acusado había sido beneficiado laboralmente de forma irregular. También le consultó si alguna vez había ejercido violencia física contra su esposa o intentado estrangular a alguien, esta última maniobra la utilizada ─según las pericias─ para quitarle la vida a Paulina Lebbos. El acusado contestó de forma negativa.

La principal prueba en contra de Gómez es un informe que asegura que su chip de celular fue ingresado en el celular de la víctima, horas después del crimen. Esta acusación fue negada por el acusado, quien aseguró que en ocasiones prestaba su chip a remiseros y taxistas que lo visitaban por algún arreglo eléctrico y que le solicitaban su chip para comprobar el funcionamiento de celulares perdidos que encontraban en sus autos.

Además, indicó que según otro informe se deja constancia que el número de celular del chip que había sido insertado en el celular de la víctima había sido vendido a otras tres personas, con distintas fechas de altas. La misma situación se da con el aparato móvil de la víctima, que figuraba a nombre de dos personas. Gómez recordó haber entregado de forma voluntaria el chip en cuestión y su teléfono a la Fiscalía IV de Diego López Ávila. También indicó que antes del crimen repartía volantes y almanaques para promocionar su servicio, en los que figuraba el número de celular del chip investigado.

Gómez aprovechó una de las preguntas de la defensa para hablarle a Alberto Lebbos, que no se encontraba presente en la sala por ser testigo y querellante. Clamó por su inocencia y dijo que rezaba por que se esclarezca el crimen. “Soy inocente, soy una víctima igual que fue su hija. No se merece lo que le han hecho; tanto yo como mi familia estamos rezando por ella y por él (Alberto Lebbos)”, dijo.


Reunión cuestionada

La defensa cuestionó duramente una reunión privada que mantuvieron el fiscal Diego López Ávila y el acusado Roberto Luis Gómez. El imputado aseguró que fue su abogado defensor anterior el que concertó el encuentro, que no figura en actas. Gómez acusó a López Ávila de ejercer presión sobre él para confesar el crimen.

La defensa del policía retirado Hugo Waldino Rodríguez solicitó llamar a Juan Carlos Nacul en calidad de testigo para comprobar la acusación. La petición fue rechazada por el tribunal, que la consideró improcedente.


La noche del crimen, según la investigación

Según la investigación, Gómez y un grupo no identificado de personas procedieron a retener contra su voluntad a Paulina, trasladándola primero hacia la zona de avenida Independencia al 1.200 y luego a Larrea al 400. Para el fiscal, uno de los sujetos procedió a estrangular a la joven y otro ─o la misma persona, no se pudo determinar─ arrojó el cuerpo en el lugar donde fue hallado.

Gómez estuvo preso de forma preventiva por más de tres años. Quedó detenido luego de acompañar a su padre a una citación de la Fiscalía IV de Diego López Ávila, en 2013.

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