Volar en parapente, un sueño cumplido para los chicos del Hogar Belgrano

Inclusión

Los jóvenes vivieron una de las muchas “experiencias significativas” que el profesor Carlos Fucho gestiona para conectarlos con nuevas emociones.

Captura de pantalla




Volar como un pájaro, trepar una montaña, desafiar la fuerza del agua, montar a caballo o andar en bici. Las propuestas pensadas por el profesor Carlos Javier Fucho para sus alumnos del Hogar Belgrano tienen como objetivo conectarlos con la vida y sus emociones, desde un lugar distinto al que conocieron antes de llegar a la institución. 

Se trata de un proyecto de "Actividades Saludables y Significativas" que el docente de Educación Física implementó hace dos años en el hogar. “La idea es poder brindarles oportunidades a las que difícilmente podrían acceder”, sostuvo en diálogo con eltucumano. El primer día de noviembre, por ejemplo, sus alumnos pudieron volar en parapente desde Loma Bola. Fue una experiencia única que les abrió horizontes nuevos y la felicidad del momento quedó registrada en este video:

  Reparar derechos vulnerados


El Hogar Belgrano depende del Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia y contiene a chicos de entre 12 y 18 años. Fucho trabaja desde más de una década en la institución y desde su lugar como docente pudo conocer las historias de vida de cada uno de sus alumnos. “La mayoría llega aquí por situaciones de abandono o porque hay un proceso judicial de por medio que los separó de su núcleo familiar, ya sea por casos de vulnerabilidad económica, violencia, abuso o adicciones”, repasa. 

Por eso, el objetivo del profesor es poder conectarlos con nuevas experiencias que los haga sentirse vivos y con ganas de fijarse nuevos objetivos. “Lo que más me gusta es el interés que despierta en los chicos conocer nuevas disciplinas. A veces pienso que si hacen kayak, a alguno le puede surgir la inquietud de convertirse en remero”, admite con la esperanza de darles un futuro mejor y cumplir con el objetivo último del Hogar: reparar los derechos vulnerados de la infancia.

Afortunadamente, el proyecto de Fucho cada vez suma más adeptos entre quienes tienen emprendimientos relacionados al Turismo de Aventura. “Todo es a pulmón; la gente que se interesa, se suma a la propuesta y los chicos acceden a las actividades de manera gratuita”, detalló el profesor, quien aspira a que cada vez más instituciones puedan ofrecer estas actividades. “Contamos con el apoyo de la Secretaría de Estado y de la directora del hogar, Gabriela Colina, pero nos gustaría poder trabajar de manera articulada también con Turismo, Educación y/o Deportes para alcanzar a otros chicos con problemáticas sociales”, sostuvo. 

Hasta el momento, los jóvenes del Hogar Belgrano realizaron parapente, kayak, tirolesa, escalada, rappel, trekking, rugby, cabalgatas, campamentos, equinoterapia, paintball, carreras de karting, paseos náuticos y en aerosilla. De entre todas esas experiencias, Fucho recuerda con especial emoción la ocasión en la que uno de los niños con discapacidad pudo subir a un kayak y disfrutar de la tarde junto a sus compañeros. 

“Los chicos vuelven maravillados; es todo goce, placer y disfrute para ellos”, dice el docente, quien fue reconocido por fundación La Nación y la Provincia le ofreció ser el encargado de la recreación para todas las instituciones. “He vivido muchas experiencias y puedo decir que amo lo que hago: estas actividades les brinda a los chicos otras expectativas de vida”.  

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