Dejan los celulares, la pasan bien y aprenden Física

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Blas de Haro y Gastón Tannuré lograron lo que parecía imposible: una nueva herramienta didáctica que mantiene a los estudiantes atentos y conectados entre sí.

Ruta 40, uno de los juegos.




EDUCACIÓN
Dejan los celulares, la pasan bien y aprenden Física
Blas de Haro y Gastón Tannuré lograron lo que parecía imposible: una nueva herramienta didáctica que mantiene a los estudiantes atentos y conectados entre sí. 
Blas de Haro y Gastón Tannuré son “el padre y el padrino”, respectivamente, de un nuevo emprendimiento educativo: fabrican juegos de mesa con contenido de Física para estudiantes de secundaria. Con ellos, lograron que los alumnos dejen sus celulares, se conecten entre sí, la pasen bien y aprendan física. Todo en dos horas cátedra.
La idea se le ocurrió a Blas de Haro, Físico y docente universitario, secundario y terciario. “Yo nací en una generación sin videojuegos y para mí los juegos de mesa son muy fascinantes. Por eso surgió la idea de combinar mis dos pasiones y usar el resultado para salir de las formas tradicionales de educación (ejercicios, laboratorio)”, expresó.
Los resultados fueron absolutamente sorpresivos. “Los chicos pasaron de estar aburridos, de querer irse a sus casas, a que se pase volando la hora. Cuando sonaba la campana, levantaban la cara y miraban sorprendidos de que la clase se haya pasado tan rápido”, asegura Blas. 
¿Lo más sorprendente de todo? “Dejaron sus celulares, cosa que en las clases tradicionales nos cuesta muchísimo. En el juego de mesa te ves la cara, discutís con el otro, tenés que mover objetos, te nucleas con el otro. Por internet podés jugar solo, en los juegos de mesa se fomenta la sociabilidad, importantísima en los chicos”, agrega. 
Gastón Tannuré, autonominado el “padrino” de esta iniciativa, es Bachiller Universitario en Física y docente secundario, terciario y universitario. Además, se dedica profesionalmente a la magia. Él fue el que colaboró con la concreción de las ideas de Blas.
“Lo que empezó como una charla de café terminó siendo este proyecto. La idea es que en todas las escuelas haya ludotecas, pero no con juegos para pasar el rato, sino que enseñen disciplinas, todas las materias. Que llegue a todas las escuelas de la provincia, del país y, ¿por qué no?, del mundo”. Ese es el sueño de Tannuré. 
Ruta 40: en una carrera de Rally a través de la ruta 40, los estudiantes toman conocimiento de conceptos de la cinemática rectilínea como velocidad, aceleración y desplazamiento. 
Joule Park: en una montaña rusa colaborativa, enseña energía mecánica, cómo la potencial gravitatoria se convierte en cinética. 
Vectorium: basado en la segunda Ley de Newton, muestra cómo sumar fuerzas y lograr aceleraciones en objetos de cierta masa.
Termomundo: un tren que recorre un camino debe antes calentar su caldera para arrancar. Allí se ven cambios de estado, calores y energías. 
En desarrollo
Descifrando el Código: un juego de biología que están co-creando con Belén ¿ que trabaja con proteínas, combinaciones de bases y otros conceptos. 

Blas de Haro y Gastón Tannuré son “el padre y el padrino”, respectivamente, de un nuevo emprendimiento educativo: fabrican juegos de mesa con contenido de Física para estudiantes de secundaria. Con ellos, lograron que los alumnos dejen sus celulares, se conecten entre sí, la pasen bien y aprendan física. Todo en una misma clase.

La idea se le ocurrió a Blas de Haro, Físico y docente universitario, secundario y terciario. “Yo nací en una generación sin videojuegos y para mí los juegos de mesa son muy fascinantes. Por eso surgió la idea de combinar mis dos pasiones y usar el resultado para salir de las formas tradicionales de educación (ejercicios, laboratorio)”, expresó.

Los resultados fueron absolutamente sorpresivos. “Los chicos pasaron de estar aburridos, de querer irse a sus casas, a que se pase volando la hora. Cuando sonaba la campana, levantaban la cara y miraban sorprendidos de que la clase se haya pasado tan rápido”, asegura Blas. 

¿Lo más sorprendente de todo? “Dejaron sus celulares, cosa que en las clases tradicionales nos cuesta muchísimo. En el juego de mesa te ves la cara, discutís con el otro, tenés que mover objetos, te nucleas con el otro. Por internet podés jugar solo, en los juegos de mesa se fomenta la sociabilidad, importantísima en los chicos”, agrega. 

Gastón Tannuré, autonominado el “padrino” de esta iniciativa, es Bachiller Universitario en Física y docente secundario, terciario y universitario. Además, se dedica profesionalmente a la magia.

Él fue el que colaboró con la concreción de las ideas de Blas.“Lo que empezó como una charla de café terminó siendo este proyecto. La idea es que en todas las escuelas haya ludotecas, pero no con juegos para pasar el rato, sino que enseñen disciplinas, todas las materias. Que llegue a todas las escuelas de la provincia, del país y, ¿por qué no?, del mundo”. Ese es el sueño de Tannuré. 

Los juegos

Ruta 40: en una carrera de Rally a través de la ruta 40, los estudiantes toman conocimiento de conceptos de la cinemática rectilínea como velocidad, aceleración y desplazamiento. 

Joule Park: en una montaña rusa colaborativa, enseña energía mecánica, cómo la potencial gravitatoria se convierte en cinética. 

Vectorium: basado en la segunda Ley de Newton, muestra cómo sumar fuerzas y lograr aceleraciones en objetos de cierta masa.

Termomundo: un tren que recorre un camino debe antes calentar su caldera para arrancar. Allí se ven cambios de estado, calores y energías. 

En desarrollo

Descifrando el Código: un juego de biología que están co-creando con una Bióloga, que enseña sobre proteínas, combinaciones de bases y otros conceptos. 


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