19 de Enero de 2017
AMOR TECNO

Tinder en Tucumán: amores fugaces que ahora se ven en el televisor

Los tucumanos cuentan su experiencia con la aplicación usada para conocer gente. La novedad: el programa ahora se podrá conectar desde el teléfono a los Smart TV.




Caía la tarde en la plaza Belgrano y Ricardo, diseñador de 29 años, no estaba seguro de lo que estaba haciendo. Esperó con esa ansiedad que produce la incertidumbre del primer encuentro en el banco pactado: el tercero en la vereda de la calle Lavalle. Supo que Marcela era Marcela porque su rostro coincidía con aquel que mostraban las fotos. Ella tenía entonces su misma edad y estudiaba danzas contemporáneas. Vivía en Buenos Aires y estaba de paso en Tucumán. Conversaron unos minutos y se produjo un silencio. Después, sus miradas se conectaron y se detuvieron un instante en la del otro. Hubo un brillo de complicidad entre ambas que, según confiesa ahora Ricardo, fue como si se dijeran “ya sabemos para qué estamos acá". Lo supieron, pero nadie lo dijo.  Después, vinieron los besos. Y eso fue todo. Corría el 2013 y esa fue la primera vez que Ricardo se encontró con una mujer a la que había conocido a través de Tinder.

Tinder es una aplicación para teléfonos móviles que despierta curiosidad en los solteros y  tentaciones en los que están en pareja. Muchos la conocen y la usan, pero no lo confiesan. Es un secreto a voces que se ha convertido en el lugar donde proliferan muchos romances virtuales y, en algunos casos, clandestinos. El sistema es muy sencillo: a partir de la propia cuenta de Facebook se crea un perfil personal con fotos y una descripción breve del usuario. Se selecciona personas de qué género y edad se desean conocer y en cuál rango de distancia. Entonces el programa muestra a las chicas o chicos disponibles y hay que seleccionar: un corazoncito si nos gusta y una equis si no. Cuando hay una coincidencia (match según la terminología de la aplicación) entonces se habilita un chat entre ambas personas. Quizás esa relación se materializa luego en un encuentro, nervios, dudas, besos y todo lo que venga después.

Ricardo suma 186 coincidencias (matchs) con chicas de distintas partes desde aquel encuentro fugaz con Marcela. Se ha vuelto, si se quiere, un avezado en la materia desde entonces. Aunque no ha conseguido novia con la aplicación, ha mantenido muchas relaciones; algunas más efímeras y otras más duraderas en el tiempo.  Explica que usa mucho el Tinder cuando viaja y que no sólo lo utiliza con fines sexuales: “Yo también trato de darle un uso cultural, principalmente, cuando voy a otras provincias y países porque me permite conocer gente y que ellos me recomienden lugares y actividades para hacer en esos sitios que no conozco”. Sin embargo,  revela que no ha tenido mucho éxito acá en la provincia con la aplicación: “En Tucumán creo que las chicas son más cerradas y tienen más prejuicios. Siempre hay gente en común así que existe el tabú de decir que conociste a alguien por Tinder. En cambio, los hombres lo usan más libremente, al menos los solteros”.

Cecilia, profesora de 33 años y usuaria circunstancial de Tinder, tiene otra explicación al respecto: “En el caso de las mujeres está toda la coyuntura de por medio (la violencia de género y el machismo que visibilizó el movimiento “Ni una menos”). Vos querés salir de la endogamia y conocer a gente totalmente desconocida, pero eso tiene su riesgo porque no sabés realmente quién es el otro”.  Su experiencia con la aplicación es muy reciente y fugaz: Hace dos semanas, un día que se encontraba aburrida, bajó la aplicación “para ver qué onda” y cuatro días después la borró para siempre.  En ese lapso de tiempo llegó a concretar un encuentro con un ingeniero civil que estaba en Tucumán por trabajo. Todo venía muy bien hasta que él develó sus verdaderas intenciones: buscaba un amor de una noche. Ella descubrió el engaño y todo quedó en nada. “Él quería una relación circunstancial, pero la careteó de turista”, confiesa. En ese juego virtual de seducción, muchos recurren a la ficción y a la mentira: “Tinder tiene ese estigma, que en parte es real, de que la gente entra ahí sólo por sexo. Yo lo cerré porque me di cuenta que  es un arma de doble filo: es una forma distinta de conocer gente nueva, pero también hay un ocultamiento de las verdaderas intenciones”.

Federico, de 36 años, coincide con Cecilia en eso de que en Tinder no todo es lo que parece: “No todo lo que brilla es oro. Hay gente que sube fotos que no se condicen con la realidad actual. En las imágenes que muestran tienen muchos años menos, kilos menos y también hijos menos”. A pesar de haber pasado por algunas experiencias decepcionantes, desde que descubrió la aplicación en 2014, Federico no ha dejado de utilizar esta herramienta tecnológica de conquista.  Según explica, al principio, había muy pocas usuarias en Tucumán, lo que dificultaba la tarea y acotaba las posibilidades de elección. Con el tiempo, se fueron sumando más chicas. El muchacho logró concretar algunos encuentros, aunque confiesa que la provincia no es la mejor plaza para valerse del programa a la hora del amor. Sin embargo, aconseja su uso: “Para mi es altamente recomendable y creo que la gente debería sumarse así hay más repertorio para que elegir”. De eso se trata Tinder: elecciones y deseos que coinciden y que la tecnología reúne. Es apenas un empujoncito para animarse a decirle a alguien que nos gusta. Después, lo que sigue pertenece al incierto terreno del amor y sus infinitos azares.


Ahora en la tele

Como si se tratara de una telenovela transmitida en tiempo real, esos amores fugaces ahora también podrán verse en alta definición. Es que, según informó Infobae, Tinder ya está disponible en Apple TV. Desde allí se podrá usar el servicio como siempre y hacer transmisiones en vivo conectando el teléfono a un televisor.  El control remoto permitirá seleccionar quién gusta y quién no con sólo deslizar hacia la izquierda o la derecha mientras se ven los perfiles desde el living del hogar.

¿Cuál es la novedad? Las imágenes se visualizan en HD, desde la comodidad de un sillón y sin estar con los dedos adheridos al celular. Eso sí, se facilita también la intervención de terceros que, al pasar por allí, quizás se sientan tentados a opinar sobre los candidatos en pantallas.


Cómo bajar la aplicación de Apple TV en tres simples pasos

1. Ingresar a la App Store de Apple TV y descargar Tinder.

2. Seguir las instrucciones que aparecen en la pantalla para iniciar sesión

3. Una vez instalada ya se puede comenzar a usar. 


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